Me perdí. Me dejé perder. En tus ojos de azul de luna y en tus nevadas formas. Me perdí en ti, y jamás querría ser encontrado. Sentí una vez mas el toque del amor que me agarraba con fuerza hacia ti, que me arrastraba a tus besos, a nuestro mar de caricias. Ahora estoy frente a mi ordenador escribiendo esto, y no podría sentirme solo, pues a donde voy te llevo conmigo, alumbrándome. Esta es la noche en la un lobo que no podía aullar, aulló a aquellos ojos como a la luna azul.
domingo, 3 de junio de 2012
Oirás al lobo aullarle a la luna azul...
Busco incesante entre las esquinas, entre los susurros, entre las sombras una muestra mas de que has estado aquí, una muestra mas de lo hemos compartido, de lo que estamos formando. Me abruma tu presencia ausente que hace que sin estar aquí, te sienta conmigo. Tu suave aroma en mis sábanas, el tacto de tu fina piel, la sombra de tu figura en la noche, o una canción cantada a susurros. No puedo escapar de tu recuerdo, ni evitar tu añoranza, aún cuando no hace nada que te has ido. Pero es que cuando te vas te llevas una parte de mi, y dejas una tuya. Vínculo compartido, extenso amor sin fisuras, sin barreras. Nosotros. Tu, yo. NOSOTROS. Y un día repleto de vida, de sentir, con una mañana que deja infinidad de recuerdos sutiles e imperceptibles de los que solo eres consciente cuando la evocan.
Me perdí. Me dejé perder. En tus ojos de azul de luna y en tus nevadas formas. Me perdí en ti, y jamás querría ser encontrado. Sentí una vez mas el toque del amor que me agarraba con fuerza hacia ti, que me arrastraba a tus besos, a nuestro mar de caricias. Ahora estoy frente a mi ordenador escribiendo esto, y no podría sentirme solo, pues a donde voy te llevo conmigo, alumbrándome. Esta es la noche en la un lobo que no podía aullar, aulló a aquellos ojos como a la luna azul.
Me perdí. Me dejé perder. En tus ojos de azul de luna y en tus nevadas formas. Me perdí en ti, y jamás querría ser encontrado. Sentí una vez mas el toque del amor que me agarraba con fuerza hacia ti, que me arrastraba a tus besos, a nuestro mar de caricias. Ahora estoy frente a mi ordenador escribiendo esto, y no podría sentirme solo, pues a donde voy te llevo conmigo, alumbrándome. Esta es la noche en la un lobo que no podía aullar, aulló a aquellos ojos como a la luna azul.
miércoles, 21 de marzo de 2012
Hermosos momentos
Hay cosas que me parecen increíbles. Hay cosas que no alcanzo a comprender pero que sin embargo me maravillan y me hacen sentir irremediablemente feliz. ¿Como es posible que en una gran ciudad en una gran fiesta, rodeado de cientos de personas, para mi solo exista ella? Y es que su luz brilla mas nítida que las bellas calles iluminadas de toda Valencia junta, su belleza supera todo arte concebible y su pasión es mas ardiente que los fuegos artificiales que invaden el aire con su danza. Aquel fue sencillamente uno de los momentos mas hermosos de mi vida, sintiéndome tan unido a ella que era como si aquellas formas en el cielo estuvieran dedicadas a nosotros. Un verdadero regalo que supimos apreciar de corazón.
Fue un día de risas y alegría, un día lleno de sorpresas, y de yeclanos... Fue un día maravilloso, y fue por que ella estaba allí con esos ojos y esa sonrisa que me abruman y apasionan. Y es que es todo lo que hace que por ello vivo... su rostro de paz al dormir, su cabello ahora negro sobre mi pecho y su manos abrazándome. Dormiría mas si ella durmiera conmigo, por que no hay nada mas relajante que sentirla a mi lado. Ahora estoy aquí, escuchando a Queen y pienso, si en este mundo que hemos creado dos personas pueden encontrarse y amarse de esta manera, debe ser un gran mundo, un locus amoenus, un paraíso...
Quien te ama y te amará siempre...
Fue un día de risas y alegría, un día lleno de sorpresas, y de yeclanos... Fue un día maravilloso, y fue por que ella estaba allí con esos ojos y esa sonrisa que me abruman y apasionan. Y es que es todo lo que hace que por ello vivo... su rostro de paz al dormir, su cabello ahora negro sobre mi pecho y su manos abrazándome. Dormiría mas si ella durmiera conmigo, por que no hay nada mas relajante que sentirla a mi lado. Ahora estoy aquí, escuchando a Queen y pienso, si en este mundo que hemos creado dos personas pueden encontrarse y amarse de esta manera, debe ser un gran mundo, un locus amoenus, un paraíso...
Quien te ama y te amará siempre...
domingo, 29 de enero de 2012
Segunda parte: Senderos encontrados
Rugido. Fieras encontradas en senderos casuales, caminos que el azar ha cruzado, entrelazado y luego fundido. Y así, león y pantera se encuentran sin terminar de entenderse el uno al otro, aunque acabarían por entenderse mejor que nada. Mirada, verde junto azul, profunda y que habla por si misma, que pide y llama.
¡Rugido! Se huelen, y les entra unas incontenibles ganas de cazar, de cazarse. No es la primera vez que se encuentra en una jungla de sábana y seda. ¿Quien da el primer mordisco? ¿Quien lo podría decir? Y en mitad de la noche, una noche de constelación secreta de zarpa sobre arena, se ven envueltos entre si.
¡¡Rugido!! Constantes los mordiscos, arañazos, lametones que las fieras se otorgan, no hay piedad entre ellos, como tampoco hay otra cosa sino una pasión inconcebible, un completo frenesí salvaje. Y el mundo es sencillamente un pequeño bocado para el hambre que se procesan. Y el rugido desvela su pureza.
Suspiro. En silencio comienza a brotar ante la llamada de su hambre voraz. Los músculos tensos y dañados, presa de su anhelo, se relajan y se tornan en contra de sus dueños, para ser exclusivamente del otro. Y así, cazadores cazados, disfrutan de sus manjares que son sus presas, que son ellos mismo.
¡Suspiro! Nunca nada supo tan bien, ninguna presa jamás sería como aquella, un hambre atroz, la necesidad de comer que se transforma en el placer de devorarse. Y la naturaleza presenta un solo ser. Salvaje melena y oscuro pelaje. Dos corazones que laten como uno, en un frenesí que se aproxima, de incontables rugidos.
¡¡Suspiro!!

¡Rugido! Se huelen, y les entra unas incontenibles ganas de cazar, de cazarse. No es la primera vez que se encuentra en una jungla de sábana y seda. ¿Quien da el primer mordisco? ¿Quien lo podría decir? Y en mitad de la noche, una noche de constelación secreta de zarpa sobre arena, se ven envueltos entre si.
¡¡Rugido!! Constantes los mordiscos, arañazos, lametones que las fieras se otorgan, no hay piedad entre ellos, como tampoco hay otra cosa sino una pasión inconcebible, un completo frenesí salvaje. Y el mundo es sencillamente un pequeño bocado para el hambre que se procesan. Y el rugido desvela su pureza.
Suspiro. En silencio comienza a brotar ante la llamada de su hambre voraz. Los músculos tensos y dañados, presa de su anhelo, se relajan y se tornan en contra de sus dueños, para ser exclusivamente del otro. Y así, cazadores cazados, disfrutan de sus manjares que son sus presas, que son ellos mismo.
¡Suspiro! Nunca nada supo tan bien, ninguna presa jamás sería como aquella, un hambre atroz, la necesidad de comer que se transforma en el placer de devorarse. Y la naturaleza presenta un solo ser. Salvaje melena y oscuro pelaje. Dos corazones que laten como uno, en un frenesí que se aproxima, de incontables rugidos.
¡¡Suspiro!!

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Frase de la semana
"" mañana, y mañana, y mañana, se arrastra con paso mezquino día tras día, hasta la sílaba final del tiempo escrito, la luz de nuestro ayer guió a los necios hacia el polvo de la muerte. Apágate, ¡apágate breve llama!, la vida es una sombra que camina, un pobre actor, que de escenas se arrebata y contonea, y a quien nunca mas se oye.""
William Shakespeare.
